Ruta sin retorno - Gran torre del Trango

La ruta fue abierta en 1984 por un equipo de 4 Noruegos. Por falta de comida dos de ellos abandonaron para dejar que Hans Cristian Doseth y Finn Daehli terminaran la ruta hasta la cumbre. En el descenso un rápel les saltó provocándoles la fatal caída. Sus cuerpos nunca fueron encontrados, de ahí el nombre de “Ruta sin Retorno”.
En 1991, Antonio Miranda , Miguel Berasaluze y Adolfo Madinabeitia realizan la tercera ascensión de este estético espolón considerado una de las rutas de pared más duras del Himalaya, en el que permanecieron 30 días sin regresar al suelo.